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La inteligencia emocional en la escuela

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La inteligencia emocional en la escuela

Si nos detenemos en el tipo de educación implantada hace unos años, podremos observar cómo los profesores preferían a los niños conformistas, que conseguían buenas notas y exigían poco ( de esta forma se estaba valorando más a los aprendices receptivos y los discípulos más que a los aprendices activos).

En la escuela se debe plantear enseñar a los alumnos a ser emocionalmente más inteligentes, dotándoles de estrategias y habilidades emocionales básicas que les protejan de los factores de riesgo o, al menos, que palien sus efectos negativos.

Los objetivos que se persiguen con la implantación de la Inteligencia Emocional en la escuela, serían los siguientes:

Detectar casos de pobre desempeño en el área emocional.

Conocer cuáles son las emociones y reconocerlas en los demás

Clasificarlas: sentimientos, estados de ánimo…

Modular y gestionar la emocionalidad.
Desarrollar la tolerancia a las frustraciones diarias.

prevenir el consumo de drogas y otras conductas de riesgo.

Desarrollar la resiliencia

Adoptar una actitud positiva ante la vida.

Prevenir conflictos interpersonales

. Mejorar la calidad de vida escolar.

Para conseguir esto se hace necesaria la figura de un nuevo tutor (con un perfil distinto al que estamos acostumbrados a ver normalmente) que aborde el proceso de manera eficaz para sí y para sus alumnos. Para ello es necesario que él mismo se convierta en modelo de equilibrio de afrontamiento emocional, de habilidades empáticas y de resolución serena, reflexiva y justa de los conflictos interpersonales, como fuente de aprendizaje vicario para sus alumnos.

Estas son algunas de las funciones que tendrá que desarrollar el nuevo tutor:

Percepción de necesidades, motivaciones, intereses y objetivos de los alumnos.

– La ayuda a los alumnos a establecerse objetivos personales.
– La facilitación de los procesos de toma de decisiones y responsabilidad personal.
– La orientación personal al alumno.
– El establecimiento de un clima emocional positivo, ofreciendo apoyo personal y socialpara aumentar la autoconfianza de los alumnos.

La escolarización de las emociones se llevara a cabo analizando las situaciones conflictivas y problemas cotidianos que acontecen en el contexto escolar que generan tensión (como marco de referencia para el profesor, y en base a las cuales poder trabajar las distintas competencias de la inteligencia emocional.

 

Para que se produzca un elevado rendimiento escolar, el niño debe contar con 7 factores importantes:

 

–          Confianza en sí mismo y en sus capacidades
– Curiosidad por descubrir
– Intencionalidad, ligado a la sensación de sentirse capaz y eficaz.
– Autocontrol
– Relación con el grupo de iguales
– Capacidad de comunicar
– Cooperar con los demás

 

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